El precio del oro registra su primera caída semanal en cinco semanas. Aunque subía 0,3% el viernes, acumula una baja de 2,5%.
El oro al contado se ubicó en US$4.704,63 por onza. Además, los futuros en Estados Unidos retrocedieron 0,1% hasta US$4.721,10.
Petróleo e inflación presionan al mercado
La evolución del oro se mantiene ligada al comportamiento del petróleo. En ese sentido, la volatilidad del crudo influye en las expectativas inflacionarias.
Según analistas de UBS, el alza del petróleo eleva la inflación. Por ello, aumenta la probabilidad de subidas en las tasas de interés.
En consecuencia, el oro pierde atractivo. Esto ocurre porque es un activo que no genera rendimiento.
Tasas y dólar elevan costo de oportunidad
Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años subieron 1,6% en la semana. Asimismo, el dólar registró su primera alza en tres semanas.
En este contexto, mantener oro se vuelve menos atractivo. Además, un dólar fuerte encarece el metal para inversionistas internacionales.
Tensión entre EE.UU. e Irán marca el escenario
La incertidumbre geopolítica sigue siendo un factor clave. Las tensiones entre Estados Unidos e Irán mantienen la volatilidad en los mercados.
Sin embargo, posibles conversaciones de paz generan expectativas mixtas. Esto introduce señales contradictorias en la cotización del oro.
Otros metales muestran comportamiento mixto
El mercado de metales preciosos presenta variaciones moderadas. La plata subió 0,3% hasta US$75,65 por onza.
Por otro lado, el platino cayó 0,4% hasta US$1.998,60. Mientras tanto, el paladio avanzó 1,6% hasta US$1.491,98.
El oro enfrenta presiones por factores macroeconómicos y geopolíticos. En consecuencia, su desempeño dependerá de la evolución del petróleo, las tasas y el conflicto en Medio Oriente.

















