El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), aprobado en Argentina en 2024, está transformando el mapa minero de Sudamérica. Además, el nuevo esquema encendió alertas en Chile debido a su capacidad para atraer capitales internacionales en tiempo récord.
El debate tomó fuerza tras las declaraciones de Manuel Viera Flores, presidente de la Cámara Minera de Chile, quien afirmó que Argentina logró en meses lo que Chile no consiguió durante la última década.
RIGI acelera inversiones millonarias
Según datos difundidos por la Cámara Minera de Chile, el RIGI captó US$ 33.876 millones en proyectos aplicados en apenas 18 meses.
Además, el 73% de esas inversiones corresponde a proyectos de cobre. Actualmente, el esquema cuenta con 12 iniciativas aprobadas y otras 11 en trámite.
Entre las compañías que avanzan bajo este régimen destacan BHP, Lundin Mining, First Quantum Minerals y Rio Tinto.
“Chile no logró este volumen de inversión nueva en la última década”, advirtió Viera Flores.
Las claves que explican el atractivo del régimen
El análisis del dirigente minero chileno identifica tres factores centrales detrás del éxito del RIGI.
Estabilidad tributaria de largo plazo
El régimen garantiza invariabilidad tributaria por 30 años para proyectos estándar y hasta 40 años para iniciativas estratégicas.
Esta condición brinda previsibilidad a inversiones mineras que requieren horizontes de recuperación de varias décadas.
Libre repatriación de utilidades
Otro punto valorado por las empresas es la posibilidad de transferir utilidades al exterior sin restricciones cambiarias.
Según Viera Flores, esta medida eliminó una de las principales barreras históricas para el ingreso de capital minero a Argentina.
Rapidez en permisos
El sistema también redujo significativamente los tiempos de evaluación.
El Comité Evaluador resuelve proyectos en aproximadamente 45 días. En contraste, en Chile los permisos ambientales pueden tardar varios meses o incluso años.
“La velocidad es una ventaja competitiva enorme”, sostuvo el presidente de la Cámara Minera chilena.
Vicuña se convierte en símbolo del nuevo modelo argentino
Uno de los proyectos emblemáticos del nuevo escenario es Vicuña, desarrollado por BHP y Lundin Mining en San Juan.
El distrito integra los proyectos Josemaría y Filo del Sol, considerados uno de los mayores descubrimientos de cobre de las últimas décadas.
La iniciativa contempla inversiones cercanas a US$ 18.000 millones y posee alrededor de 13 millones de toneladas de cobre contenido, además de importantes recursos de oro y plata.
Lundin Mining calificó al distrito como “el mayor descubrimiento greenfield de cobre de los últimos 30 años”.
Litio también gana protagonismo
El RIGI también fortaleció el posicionamiento argentino en litio.
Argentina concentra cerca del 30% del Triángulo del Litio sudamericano y avanza con múltiples proyectos en desarrollo.
Entre ellos destaca Rincón, impulsado por Rio Tinto con una inversión estimada en US$ 2.724 millones.
Además, la provincia de Salta registra 35 proyectos de litio en distintas etapas.
Chile advierte pérdida de competitividad
Pese al liderazgo histórico chileno en cobre, Viera Flores advirtió que el país perdió dinamismo frente a competidores regionales.
“Chile no perdió el liderazgo minero. Lo que perdió fue la velocidad”, señaló.
Asimismo, planteó la necesidad de implementar un modelo similar al RIGI, acompañado por una ventanilla única de permisos y un plan nacional de exploración.
Argentina aún enfrenta retos productivos
A pesar del fuerte interés inversor, Argentina todavía no produce cobre a gran escala.
La primera gran producción comercial proyectada corresponde a Josemaría, prevista hacia 2030.
Sin embargo, analistas estiman que entre 2030 y 2035 el país podría alcanzar entre 1 y 2 millones de toneladas anuales de cobre, posicionándose entre los principales productores mundiales.

















