Japón inicia la primera prueba mundial de minería de tierras raras en aguas profundas

Tokio / Isla Minamitori – Japón ha marcado un hito en la industria extractiva global. Esta semana, el país lanzó la primera prueba del mundo para extraer elementos de tierras raras (REE) desde el lodo de las profundidades marinas. El objetivo central de esta iniciativa es reducir la dependencia de los suministros chinos, especialmente en un contexto de crecientes tensiones comerciales y geopolíticas.

El buque de perforación Chikyu, respaldado financieramente por el gobierno japonés, zarpó este lunes hacia las aguas cercanas a la isla Minamitori. En este remoto atolón del Pacífico, la nave estudiará el lecho marino a una profundidad de aproximadamente seis kilómetros. De tener éxito, el proyecto se consolidará como el primer intento sostenido a nivel global de procesar lodos con tierras raras directamente desde el fondo del océano hacia un barco.

Contexto Geopolítico: La carrera por la autonomía mineral

La iniciativa surge en un momento crítico para la seguridad nacional de Tokio. Recientemente, Pekín intensificó los controles sobre minerales críticos, prohibiendo incluso exportaciones de artículos de «doble uso» al ejército japonés. Por consiguiente, Japón busca acelerar su independencia estratégica.

Históricamente, el país ha logrado avances significativos en esta materia:

  • Dependencia en 2010: Aproximadamente el 90% del suministro provenía de China.
  • Dependencia actual: Se ha reducido al 60% mediante inversiones en el extranjero.
  • Socios estratégicos: Destacan las alianzas entre la casa comercial Sojitz y la australiana Lynas Rare Earths.

Desafío Técnico y Proceso Operativo

La extracción a seis kilómetros de profundidad representa un desafío de ingeniería sin precedentes. No obstante, el gobierno japonés ya tiene trazada la hoja de ruta logística para el material recuperado:

  1. Extracción: Captación del lodo rico en minerales mediante tecnología de perforación profunda.
  2. Procesamiento primario: El lodo se enviará a la isla Minamitorishima. Allí, equipos centrífugos industriales eliminarán el agua de mar, reduciendo el volumen del material en un 80%.
  3. Refinación: El concentrado final será transportado al Japón continental para los procesos de separación y refinación química.

Asimismo, si la prueba actual resulta viable, se planea una demostración a gran escala para febrero de 2027. El objetivo será estandarizar el volumen de recuperación diaria de material del lecho marino.

Inversión y Riesgos de Seguridad

Desde 2018, el proyecto ha demandado una inversión pública de aproximadamente ¥40,000 millones (US$ 256 millones). A pesar del alto costo, los expertos consideran que la producción nacional es la única solución fundamental para la estabilidad industrial.

Por otro lado, la seguridad física de las operaciones es una preocupación creciente. Shoichi Ishii, director del programa, denunció recientemente la presencia de una flota naval china cerca de la zona económica exclusiva de Japón mientras se realizaban estudios previos. «Sentimos una profunda crisis por estas acciones intimidantes», declaró el funcionario, subrayando la naturaleza estratégica de la isla Minamitori.

En conclusión, Japón está apostando por la innovación en aguas profundas para blindar su industria de alta tecnología. El éxito del Chikyu no solo cambiaría la balanza comercial con China, sino que abriría una nueva frontera para la minería submarina global.

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