Arequipa – Durante la Cumbre Minera de PERUMIN 37, destacados especialistas internacionales coincidieron en la urgencia de crear un estándar minero consolidado, único y global para asegurar la sostenibilidad del sector a escala mundial. Los expertos alertaron que la actual proliferación de certificaciones y marcos voluntarios genera incertidumbre, dificulta la supervisión y debilita la confianza del consumidor.
La discusión, titulada “Estándar minero consolidado”, se centró en la necesidad de establecer un marco común que sea aplicable a todas las geografías, todos los minerales y que cubra la totalidad de la cadena de valor. El objetivo es garantizar a compradores industriales y consumidores finales que los recursos extraídos cumplen con rigurosos criterios de sostenibilidad, transparencia y buenas prácticas operativas.
El reto de la multiplicidad normativa
Los panelistas, entre los que figuraban representantes del ICMM (Aidan Davy), la Asociación Minera de Canadá (Pierre Gratton), The Copper Mark (Alicia Polo y La Borda) y BHP (René Muga), señalaron que en los últimos 20 años han surgido innumerables certificaciones. Esta multiplicidad ha creado un «mapa complejo de normas»:
- Incertidumbre empresarial: Las empresas no saben qué estándar adoptar.
- Confusión del consumidor: Los clientes no pueden distinguir fácilmente la validez y el alcance real de cada sello.
- Supervisión deficiente: Los gobiernos carecen de una referencia uniforme para la supervisión y el diseño de políticas públicas.
«Hoy, muchos no saben en cuál confiar, ni cuál realmente representa lo que necesitan», indicaron los expertos, subrayando la necesidad de unificar las normas en un solo marco internacional.
Requisito para la trazabilidad global
El consenso es que la construcción de un estándar común elevaría la confianza y la transparencia de la minería global. Los panelistas enfatizaron que el sistema debe involucrar a gobiernos, comunidades y academia, evitando concentrar el poder solo en las grandes compañías e incluyendo a actores de menor escala.
Para que el estándar sea efectivo, la trazabilidad y el cumplimiento deben extenderse obligatoriamente a proveedores, contratistas, inversionistas, fabricantes y mercados consumidores, asegurando que la sostenibilidad sea una práctica uniforme en todo el ecosistema minero.

















