Sudamérica se consolida como una región estratégica para el futuro del cobre. Según Fernando Rivera, miembro del comité de proEXPLO 2026, el continente será clave para cubrir la demanda global.
De acuerdo con el especialista, Perú y Chile concentran cerca del 40% de la producción mundial de cobre. Esto se debe al potencial geológico de la cordillera de los Andes.
Potencial geológico en la región
La cordillera andina atraviesa varios países. Además de Perú y Chile, incluye a Ecuador, Argentina y Colombia.
En ese sentido, la región sigue siendo altamente prospectiva. Especialmente para depósitos tipo pórfido, esenciales para la minería global.
Asimismo, algunos países aún presentan baja exploración. Por ello, se consideran nuevas fronteras con alto potencial de descubrimiento.
Déficit global de cobre en aumento
La demanda de cobre crecerá en los próximos años. Esto responde al avance de energías renovables y electrificación.
Según Rivera, hacia 2030 se necesitarán cerca de 30 millones de toneladas. Actualmente, la producción global alcanza unas 23.5 millones.
En consecuencia, se proyecta un déficit superior a 6 millones de toneladas. Por ello, el descubrimiento de nuevos yacimientos es urgente.
Empresas enfocan exploración
Frente a este escenario, grandes compañías intensifican sus esfuerzos. Entre ellas destacan BHP, Rio Tinto, Southern Copper y Antofagasta Minerals.
Estas empresas priorizan regiones con alto potencial geológico. Además, impulsan una exploración más sostenible.
En ese sentido, buscan optimizar recursos y reducir impactos ambientales. Esto es clave para el desarrollo responsable del sector.
Innovación en exploración minera
La tecnología juega un rol fundamental en la exploración. Herramientas como geofísica avanzada permiten detectar depósitos ocultos.
Asimismo, el uso de drones mejora la precisión en campo. En consecuencia, se pueden explorar zonas más profundas y complejas.
Esto incrementa la eficiencia en la búsqueda de nuevos recursos. Además, reduce costos y riesgos operativos.
Impacto y proyección
Sudamérica se posiciona como un actor clave en la transición energética global. Su capacidad de descubrimiento será determinante en los próximos años.
Finalmente, acelerar la exploración permitirá cerrar la brecha de cobre. En ese sentido, la región tiene una oportunidad estratégica para impulsar inversión y desarrollo.
















