El Perú atraviesa una oportunidad histórica para consolidarse como uno de los principales proveedores mundiales de minerales estratégicos. Así lo afirmó Juan Carlos Ortiz, presidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), quien destacó que la transición energética y el avance tecnológico están impulsando una demanda sin precedentes de recursos minerales.
En su más reciente columna publicada en Semáforo Minero, Ortiz señaló que el país cuenta con ventajas geológicas excepcionales y una posición relevante en el mercado global de minerales.
Actualmente, el Perú figura entre los principales productores mundiales de cobre, zinc, plata, oro y molibdeno, recursos fundamentales para sectores como la electromovilidad, las energías renovables y la infraestructura tecnológica.
Minería sigue siendo motor de la economía
Ortiz recordó que la minería continúa siendo una de las actividades económicas más importantes del país.
Según indicó, el sector representa alrededor del 11% del Producto Bruto Interno (PBI) y aporta cerca del 67% de las exportaciones nacionales.
Además, la actividad minera genera empleo directo e indirecto, impulsa inversiones en infraestructura y constituye una fuente clave de recursos para las regiones mediante impuestos, canon y regalías.
Sin embargo, advirtió que la existencia de recursos minerales no garantiza automáticamente el desarrollo económico.
El desafío es convertir recursos en bienestar
Para el presidente del IIMP, el verdadero reto consiste en transformar el potencial geológico en inversiones sostenibles, generación de empleo y reducción de brechas sociales.
En ese sentido, sostuvo que el país debe fortalecer las condiciones que permitan ejecutar proyectos mineros de manera eficiente y con beneficios concretos para la población.
“El desafío ya no es descubrir minerales. El desafío es aprovechar, con responsabilidad y visión de futuro, la oportunidad que el mundo nos está ofreciendo”, afirmó.
Asimismo, señaló que la gestión pública, la infraestructura y la articulación entre los distintos actores serán determinantes para convertir el potencial minero en desarrollo territorial.
Competencia global por las inversiones
Ortiz también alertó que el Perú compite con otras jurisdicciones mineras que buscan atraer capitales en un contexto de creciente demanda mundial de minerales críticos.
Por ello, consideró fundamental preservar la estabilidad jurídica, la predictibilidad y la confianza de los inversionistas.
“La minería es una industria global. Los capitales se dirigen hacia los países que ofrecen reglas claras y condiciones estables”, sostuvo.
En esa línea, indicó que cualquier propuesta relacionada con cambios tributarios o regulatorios debe ser evaluada con criterios técnicos y una perspectiva de largo plazo.
Construir confianza será clave
El titular del IIMP destacó que el debate nacional debe enfocarse en cómo acelerar la llegada de los beneficios de la minería a las regiones y comunidades.
Para ello, planteó fortalecer la institucionalidad, mejorar la gestión pública y promover mayores niveles de confianza entre el Estado, las empresas y la población.
Además, resaltó que el actual contexto internacional representa una oportunidad que difícilmente se repetirá en las mismas condiciones.
Por ello, consideró necesario adoptar decisiones responsables que permitan al país aprovechar la creciente demanda de minerales estratégicos y convertirla en desarrollo sostenible para las próximas décadas.
















