En pleno auge global del cobre y el oro, el Perú enfrenta una grave paradoja que limita su potencial de crecimiento: el país posee cerca de 2 millones de toneladas anuales de cobre —provenientes de grandes proyectos— que se mantienen paralizadas por conflictos socioambientales y restricciones de gestión. Esta cifra representa aproximadamente un tercio de la producción mundial potencial detenida a causa de factores no geológicos.
La advertencia fue emitida por Alfonso Tejerina, director de Global Business Reports (GBR), durante el Jueves Minero del IIMP, en su ponencia “El empuje del superciclo frente al desafío electoral”.
Inversión estancada: Sin nuevos motores productivos
GBR señaló que la inversión minera peruana, que bordea los US$ 5,000 millones anuales, se está destinando casi en su totalidad al mantenimiento de operaciones existentes, en lugar de a la generación de nueva producción.
- El Diagnóstico: Mientras que hace una década este nivel de inversión permitía aumentar la producción en 200 mil toneladas anuales, hoy solo alcanza para sostener el nivel actual de 2.7 millones de toneladas (con Quellaveco como única gran adición reciente).
- Proyectos Emblemáticos Detenidos: La cartera inactiva incluye yacimientos de clase mundial como La Granja, Galeno, Michiquillay, Río Blanco, Cañariaco, Los Chancas, Conga y Tía María.
Según Tejerina, liberar incluso la mitad de esta producción paralizada sería suficiente para consolidar al Perú entre los líderes mundiales del cobre y capitalizar el superciclo impulsado por la transición energética y el auge de la Inteligencia Artificial (IA).
Competencia global: África y Argentina se mueven rápido
Mientras Perú lucha con la inercia política y social, otros competidores están aprovechando plenamente el auge de los metales:
- República Democrática del Congo: Triplicó su producción de cobre en seis años, superando los 3.3 millones de toneladas, con proyectos como Kamoa-Kakula.
- Zambia: El presidente Hakainde Hichelema ha fijado la meta de alcanzar 3 millones de toneladas de cobre para 2031, atrayendo US$ 12,000 millones en inversión en los últimos cuatro años.
- Argentina: Con el régimen de estabilidad RIGI, concentra una sólida cartera de proyectos (Los Azules, José María, Altar), que lo perfilan como un competidor regional directo.
Oro en riesgo y desafío político
El oro también atraviesa un superciclo con precios sobre los US$ 4,000 por onza, pero este beneficio se ve mermado por la expansión de la minería ilegal. Según el IPE, la producción ilegal alcanzó 77 toneladas en 2024, valoradas en cerca de US$ 10,000 millones.
GBR concluyó que la ventana de oportunidad que ofrece el superciclo “no durará para siempre”. La única vía para el desarrollo sostenible es que el Perú demuestre madurez política, fortalezca su institucionalidad y ejecute una estrategia clara que reactive la exploración y los grandes proyectos.
















