La minería peruana se encuentra ante una oportunidad sin precedentes debido a la transición energética global, pero su éxito dependerá de la capacidad de sus actores para actuar con determinación y visión conjunta. Así lo sostuvo Darío Zegarra, presidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP).
Zegarra señaló que la demanda mundial de cobre, litio y otros minerales críticos posiciona a Perú como un proveedor clave. Sin embargo, advirtió que no basta con poseer la cartera de inversión minera, que supera los US$ 64 mil millones. El país sigue enfrentando «viejos obstáculos» como la burocracia, la inseguridad jurídica, la desconfianza entre actores clave y la creciente amenaza de la minería ilegal.
Llamamiento a la colaboración y desregulación
El titular del IIMP instó a las autoridades y a todos los actores del sector a reconocer a la minería como una «plataforma de encuentro» y no solo como una actividad económica. En este espacio, el Estado, la empresa, la academia y la sociedad deben trabajar con compromiso para concretar el desarrollo.
Zegarra hizo un llamado a la acción prioritaria:
- Desregulación: Priorizar la simplificación de procedimientos para aumentar la competitividad.
- Formalización: Impulsar la formalización de la pequeña minería.
- Seguridad: «Reafirmémonos en cerrar filas contra la ilegalidad y el crimen organizado».
- Inversión: Fomentar una colaboración mutua que permita un shock de inversión pública y privada.
El líder del gremio concluyó que la confrontación y la desconfianza rutinaria solo hacen perder tiempo, oportunidades y el futuro. «En un país con tantas brechas sociales, posponer el desarrollo es un lujo que no podemos darnos», finalizó, enfatizando la necesidad de dejar de ver al otro actor como un obstáculo y empezar a verlo como un aliado.
















