El sector minero peruano cerró el año 2025 con resultados que reafirman su posición como pilar de la economía nacional. Según el Boletín Estadístico Minero del Ministerio de Energía y Minas (MINEM), las exportaciones minero metálicas acumuladas entre enero y diciembre de 2025 alcanzaron los US$ 62,848 millones, lo que representó un crecimiento de 27.2% frente al año anterior (US$ 49,417 millones). Cobre y oro concentraron la mayor participación dentro de la canasta minera, consolidando su rol estratégico para la economía peruana.
Diciembre 2025: cierre de año con crecimiento de 47.6%
El último mes del año también evidenció un desempeño destacado. En diciembre de 2025, las exportaciones minero metálicas ascendieron a US$ 6,468 millones, lo que representó un crecimiento de 47.6% respecto al mismo mes de 2024. Este resultado estuvo impulsado por el incremento generalizado en los principales metales de exportación: el oro avanzó 62.4% en términos interanuales, el plomo 66.8%, el hierro 67.7%, el cobre 39.3% y el zinc 22.4%. Destaca además el crecimiento de la plata refinada, que registró una expansión de 162.2% en el mes.
Cobre: el principal producto de exportación minera
El cobre se mantuvo como el metal de mayor valor dentro de la canasta exportadora nacional. El balance anual registró US$ 28,130 millones en exportaciones de cobre durante 2025, con un crecimiento de 19.3% frente al año previo, concentrando el 30.2% del valor total de las exportaciones nacionales.
La demanda sostenida de este metal respondió a factores estructurales de largo plazo. La cotización del cobre estuvo influida por la creciente demanda vinculada a la electrificación global, la transición energética, el desarrollo de infraestructura y la expansión de tecnologías como la inteligencia artificial. En ese contexto, el Perú se posiciona como proveedor estratégico para los mercados globales que requieren minerales críticos para la descarbonización.
Oro: crecimiento acelerado y mayor participación en la canasta
El oro registró el mayor dinamismo entre los metales exportados durante 2025. Entre enero y diciembre, las exportaciones de oro sumaron US$ 23,244 millones, con un incremento de 48.8% frente al 2024, concentrando el 25.0% del valor total de las exportaciones peruanas.Este desempeño se explica tanto por el alza del precio internacional del metal como por el crecimiento en volúmenes exportados, consolidando al oro como el segundo producto de exportación más relevante del país.
Zinc y plomo: demanda sostenida por baterías y almacenamiento energético
Los demás metales de la canasta también mostraron resultados positivos. Las exportaciones de zinc alcanzaron los US$ 2,770 millones, mientras que el plomo sumó US$ 3,262 millones en 2025, impulsados por su uso en la industria de baterías y almacenamiento energético. Ambos metales se benefician de la creciente demanda asociada a la electrificación y a los sistemas de almacenamiento de energía renovable.
Una canasta concentrada en metales estratégicos
Cobre, oro, plomo y zinc representaron en conjunto alrededor del 91.3% del total de exportaciones mineras y el 61.7% del valor total exportado a nivel nacional durante 2025.Esta concentración refleja tanto el perfil productivo del país como el contexto internacional, donde la demanda de minerales asociados a la transición energética y la industria digital mantiene una tendencia favorable.
El sector minero peruano: generador clave de divisas
Los resultados del año reafirman el papel del sector minero como principal fuente de ingresos externos del Perú. En un contexto internacional marcado por la creciente demanda de minerales asociados a la transición energética y el desarrollo de tecnologías limpias, la minería peruana continúa consolidándose como una de las principales fuentes de generación de divisas del país y un componente fundamental del comercio exterior.
Las perspectivas para 2026 permanecen favorables, en la medida en que la demanda estructural de minerales estratégicos —impulsada por la electrificación global, la industria tecnológica y los compromisos climáticos internacionales— continúe sosteniéndose.

















