El margen internacional de refino ha alcanzado hasta US$ 50 por barril. En este contexto, el promedio histórico bordea los US$ 15. Sin embargo, Petroperú no logra aprovechar este escenario favorable.
La empresa estatal enfrenta limitaciones de liquidez para adquirir crudo. Por ello, opera por debajo de su capacidad instalada. Asimismo, esta situación restringe su generación de ingresos en un momento clave.
Refinería de Talara opera por debajo de capacidad
Actualmente, Petroperú refina cerca de 60 mil barriles diarios. No obstante, la Refinería de Talara tiene capacidad para procesar casi 100 mil barriles por día. En consecuencia, existe una brecha significativa de producción.
Esta subutilización impacta directamente en los resultados financieros. Además, limita la captura de valor en el mercado local. En ese sentido, reduce la competitividad frente a otras refinerías de la región.
Resultados financieros vuelven a deteriorarse
Tras cerrar 2025 con un EBITDA positivo de US$ 13 millones, la empresa mostró una mejora. Sin embargo, se proyecta un resultado negativo en el primer trimestre de 2026. Por ello, la recuperación financiera se ve comprometida.
Según el Sindicato de Trabajadores Administrativos de Petroperú (STAPP), el problema no es operativo. En cambio, responde a la falta de respaldo financiero del Estado. Asimismo, se señala que la liquidez es el principal obstáculo.
Inversión millonaria sin plena utilización
Refinería de Talara no opera al 100%
La Refinería de Talara demandó una inversión superior a US$ 6.000 millones. Sin embargo, no opera a plena capacidad por falta de capital de trabajo. En consecuencia, el retorno de la inversión se ve limitado.
Este escenario contrasta con otras empresas de la región. De hecho, muchas refinerías están aprovechando el contexto internacional. Por ello, capturan mayores márgenes de refino.
Contexto internacional impulsa oportunidad perdida
El incremento del margen de refino responde a tensiones globales. En particular, la guerra en Medio Oriente ha impactado el mercado energético. Además, ha elevado los precios de los derivados.
En este contexto, las refinerías tienen una oportunidad excepcional. Sin embargo, Petroperú no logra capitalizar este escenario. Por ello, pierde competitividad frente a operadores internacionales.
Importación de combustibles eleva costos internos
El bajo nivel de refinación obliga al Perú a importar combustibles. En consecuencia, el país asume el valor agregado generado en el exterior. Además, esto incide en precios más altos para los consumidores.
Asimismo, el impacto se traslada a la economía nacional. De hecho, los costos energéticos afectan la inflación. Por otro lado, incrementan la presión sobre sectores productivos.
Financiamiento insuficiente y tardío
El Gobierno ha ofrecido garantías para facilitar financiamiento. Sin embargo, el STAPP considera que la medida es tardía. Además, los procesos de crédito pueden tomar semanas o meses.
En ese sentido, el sindicato plantea un aporte directo de capital. Asimismo, propone revisar el marco normativo para reactivar la compra de crudo. Por ello, se busca aprovechar el contexto actual.
Riesgos para la recuperación de Petroperú
De no adoptarse medidas oportunas, la empresa podría seguir perdiendo oportunidades. En consecuencia, se afectaría su recuperación financiera. Además, se debilitaría su rol en el mercado energético nacional.
Finalmente, la situación de Petroperú tiene impacto en la economía del país. Por ello, resulta clave implementar soluciones que permitan aprovechar los altos márgenes de refino.
















