La plata al contado alcanzó un nuevo máximo histórico este martes, superando la barrera de los US$ 60 por onza en medio de un persistente déficit de mercado y la creciente demanda de activos de refugio. El metal precioso escaló hasta un 3.6%, situándose en US$ 60.46 la onza, manteniendo el impulso de un repunte récord que ha durado casi dos meses.
Este aumento se debe a una combinación de factores de oferta y política monetaria:
- Escasez Crítica: Aunque se alivió la restricción histórica que impactó al mercado londinense en octubre, la oferta global sigue siendo limitada. Los inventarios en China, un mercado clave, rondan su nivel más bajo en una década.
- Política de la Fed: Detrás del movimiento alcista está la expectativa de un inminente recorte de la tasa de interés en Estados Unidos esta misma semana. Una política de tasas más bajas favorece a activos de refugio como el oro y, por extensión, la plata.
Trevor Yates, analista de inversiones senior de Global X ETFs, explicó la dinámica: «El metal blanco está recibiendo una oferta esta mañana junto con el oro antes de la reunión de la Reserva Federal, con el mercado valorando con casi certeza un recorte de 25 puntos básicos».
Liquidez y volatilidad en el mercado
La plata superó por primera vez su máximo de octubre en una sesión bursátil volátil. La liquidez se vio afectada por una interrupción caótica en la bolsa Comex a finales de noviembre. Además, la temporada navideña y la baja actividad física en el mercado extrabursátil de Londres intensificaron las fluctuaciones de precios.
El repunte de este martes llevó a la plata a superar los US$ 60 la onza por primera vez en su historia. En lo que va del año, el metal ha duplicado su valor, superando incluso el aumento del 60% registrado por el oro en el mismo periodo.
















