La minería peruana necesita una regulación especializada que incentive la Economía Circular y permita reaprovechar relaves y pasivos ambientales. Expertos coinciden en que el marco normativo actual es «lineal» e impide que las minas conciban el cierre como una oportunidad para generar valor ambiental y social.
Durante el reciente Jueves Minero del IIMP, Alfredo Gallardo (Amphos 21 Perú) y Elio Murrugarra (Knight Piésold Perú) señalaron que la Ley de Cierre de Minas (2003) y su reglamento no incorporan los principios circulares. Esto evita que los materiales se reincorporen a los ciclos productivos.
Relaves: de pasivo a activo millonario
Elio Murrugarra destacó el inmenso potencial de los relaves. A nivel global, existen más de 220,000 millones de toneladas acumuladas.
El reaprovechamiento de relaves ofrece beneficios claros:
- Reducción de Costos: El reprocesamiento puede tener costos entre 15% y 30% menores que la minería convencional.
- Prolongación de Vida Útil: Permite extraer el mineral residual, alargando la vida operativa de la mina.
- Restauración Ambiental: Se recuperan terrenos para su restauración y se reduce el impacto ambiental.
Casos de Éxito:
- Vale (Brasil): Reprocesa relaves para recuperar mineral de hierro y obtiene más de US$ 200 millones anuales en una sola planta. Su meta es que el 10% de su producción total en 2030 provenga de esta fuente.
- Minsur (Perú): Su proyecto B2 en San Rafael (Puno) incrementó la producción anual de estaño entre 10% y 12% mediante el reprocesamiento, mientras recuperaba terrenos.
Reforma normativa: ventanilla única y agilidad
Los especialistas indicaron que Perú tiene la capacidad técnica, pero necesita una normativa diferenciada para facilitar estos proyectos. Propusieron medidas concretas para el marco regulatorio:
- Ventanilla única: Agilizar la coordinación interinstitucional para la aprobación de proyectos.
- Incentivos regulatorios: Reducción de plazos de aprobación y mecanismos de silencio administrativo positivo.
- Tecnología limpia: Exoneraciones arancelarias para la importación de tecnología necesaria para la circularidad.
Además, resaltaron la importancia de digitalizar los procesos de participación ciudadana y crear alianzas público-privadas para intervenir depósitos antiguos o abandonados con criterios de sostenibilidad e innovación.
















