El Banco Central de Chile informó que el Imacec de marzo cayó 0,1% interanual. En ese sentido, la economía de Chile suma tres meses consecutivos de retroceso en 2026.
El resultado refleja una desaceleración en el primer trimestre. Además, evidencia el impacto de sectores clave como la minería y la industria.
Producción de bienes lidera la caída
La producción de bienes retrocedió 5,2% en marzo. En ese contexto, la minería cayó 6,5%.
Esta baja se relaciona con menor producción de cobre. Asimismo, la industria manufacturera disminuyó 2,6%.
El sector agropecuario también mostró debilidad. En consecuencia, estos factores explican el desempeño negativo del Imacec.
Servicios y comercio amortiguan impacto
El comercio creció 5,1% interanual. Este resultado fue impulsado por ventas de maquinaria, alimentos y comercio digital.
Asimismo, los servicios aumentaron 2,1%. Destacaron actividades de salud, transporte y servicios empresariales.
En ese sentido, estos sectores ayudaron a mitigar la caída. Por ello, muestran mayor resiliencia económica.
Tendencia negativa en 2026
En enero, el Imacec cayó 0,5%. Luego, en febrero, retrocedió 0,3%.
En consecuencia, el primer trimestre acumula una contracción de 0,3%. Este es el peor inicio de año desde 2020.
Sin embargo, en términos desestacionalizados, marzo creció 0,3% mensual. Esto sugiere una leve recuperación puntual.
Factores externos presionan la economía
El Banco Central advirtió sobre riesgos externos. En particular, el conflicto en Medio Oriente ha elevado los precios del petróleo.
Esto incrementa la incertidumbre global. Además, podría afectar la inflación y el crecimiento.
Se proyecta que la inflación alcance cerca de 4%. En consecuencia, impactaría el consumo y la inversión.
Perspectivas para los próximos meses
Los analistas mantienen cautela sobre la recuperación. Aunque servicios y comercio muestran dinamismo, la minería sigue débil.
Por ello, se requiere impulsar inversión y diversificación productiva. Esto fortalecería la resiliencia económica.
Impacto y proyección
El desempeño económico refleja desafíos estructurales. Además, evidencia la dependencia de sectores extractivos.
Finalmente, la recuperación dependerá del entorno global. En ese sentido, Chile enfrenta un escenario de alta incertidumbre en 2026.
















