El Perú mantiene una ventaja geológica significativa al contar con al menos 10 fajas metalogénicas aún inexploradas, lo que representa una oportunidad crucial para el descubrimiento de nuevos depósitos de metales críticos. Esta conclusión fue presentada por Carlos Reátegui, docente e investigador de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP), en una conferencia magistral organizada por el IIMP Seccional Puno.
Reátegui destacó que la falta de estudio en estas zonas no es una brecha, sino una ventana de oportunidad para hallar minerales estratégicos esenciales para la transición energética y las industrias de alta tecnología.
El potencial geológico se refuerza con datos recientes: estudios de datación radiométrica en los Andes peruanos han identificado la presencia de 40 metales a lo largo de sus tres segmentos de la Cordillera.
Madre de Dios y el portafolio de elementos estratégicos
El investigador hizo hincapié en la concentración de elementos de alto valor en zonas específicas, como Madre de Dios:
“En el departamento de Madre de Dios se han identificado metales y minerales críticos de alto valor estratégico para el futuro, tales como bismuto, manganeso, platino, litio, cobalto, cromo, níquel y vanadio, elementos clave para industrias de alta tecnología, energías renovables y la transición hacia economías descarbonizadas”, subrayó.
Nueva metodología de exploración para acelerar descubrimientos
Reátegui precisó que de los 23 cinturones metalogénicos con los que cuenta el Perú, solo 7 están actualmente en explotación y 4 en evaluación avanzada. Esto deja alrededor de 10 u 11 zonas con vasto potencial por explorar.
Para transformar estos recursos en desarrollo, el investigador propuso una estrategia moderna que combina:
- Geoquímica de metales precursores: Fundamental en las rocas huésped para identificar condiciones propicias de formación de depósitos.
- Geometalurgia: Clave para evaluar la procesabilidad y la viabilidad comercial de los metales identificados.
Esta metodología ya demostró resultados concretos: la aplicación de estudios geoquímicos permitió el descubrimiento de un yacimiento de niobio, cesio y europio en Cusco, un hallazgo de gran relevancia para el desarrollo minero nacional.
El reto no es la falta de recursos, sino la necesidad de innovar en la forma de explorarlos. Reátegui concluyó que la clave está en replantear los enfoques para aprovechar el vasto potencial, ya que «lo que corresponde ahora es adoptar nuevas metodologías que permitan acelerar descubrimientos y transformar estos recursos en oportunidades de desarrollo”.
















