El avance vertiginoso de la Inteligencia Artificial (IA) está redefiniendo el mercado global del cobre. En consecuencia, el consumo del metal asociado a la infraestructura digital superará al de la fabricación de vehículos en un horizonte de cuatro años. Este giro estratégico eleva la presión global por desarrollar nuevos yacimientos mineros de forma inmediata.
Juan Carlos Ortiz, vicepresidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), compartió este análisis durante la Semana de la Ingeniería de Minas. Asimismo, el ejecutivo señaló que los centros de datos serán los nuevos grandes consumidores. Por tal motivo, los países productores deben competir ahora por velocidad y capacidad de ejecución operativa.
El desplazamiento hacia la economía digital
Históricamente, el auge del cobre se vinculaba a la transición energética y la electromovilidad. No obstante, el eje de crecimiento se está desplazando rápidamente hacia la economía digital. Los grandes centros de datos requieren infraestructuras masivas para procesar información y alimentar energía eléctrica. Por lo tanto, el metal rojo se ha vuelto el componente crítico de esta expansión tecnológica.
En efecto, el cobre consolida su carácter de insumo insustituible en el mercado. De hecho, Ortiz explicó que el metal no tiene posibilidad de ser reemplazado en la conducción de energía. La expansión de redes eléctricas y sistemas de transmisión para la IA requiere volúmenes sin precedentes para garantizar la estabilidad operativa.
Perú ante una oportunidad de US$ 70,000 millones
Para el Perú, esta tendencia representa una oportunidad estratégica inigualable. Actualmente, más del 70% del portafolio de proyectos mineros en desarrollo corresponde al cobre. Dicha cartera se estima entre US$ 67,000 y US$ 70,000 millones. En este sentido, el país posee los recursos necesarios para satisfacer la voracidad de la industria tecnológica.
Sin embargo, el desafío no reside solo en tener el recurso bajo tierra. Según Ortiz, el éxito dependerá de convertir ese potencial en producción efectiva. Por consiguiente, la competitividad del Perú se medirá por su rapidez, eficiencia y capacidad de ejecución ante la demanda global.
Conclusión: Un mercado con compradores asegurados
Finalmente, el vicepresidente del IIMP subrayó que las minas por desarrollar en el país siempre tendrán compradores. El mercado de la IA asegura una demanda sostenida a largo plazo. En conclusión, la minería peruana debe modernizar sus procesos para aprovechar este ciclo tecnológico que apenas comienza.

















