En un movimiento que redefine el tablero minero mundial, Maaden, la minera estatal de Arabia Saudita, ha anunciado un agresivo plan de expansión que contempla inversiones por US$ 110,000 millones durante los próximos diez años. Esta estrategia busca transformar al reino en una potencia minera de primer nivel, diversificando su economía más allá de los hidrocarburos.
Bob Wilt, CEO de Maaden, confirmó durante el Future Minerals Forum (FMF) 2026 que la compañía desarrolla actualmente ocho megaproyectos. El objetivo es ambicioso: triplicar el volumen de sus negocios de fosfato y oro, y duplicar su capacidad en aluminio.
Metas Operativas y Proyecciones de Crecimiento
Maaden aspira a convertirse en una de las cinco mineras más grandes del mundo en una década. Actualmente, la firma produce cerca de 500,000 onzas de oro y 7 millones de toneladas anuales de fosfato y aluminio.
Estrategia de Expansión por Producto:
- Oro: De 500k oz a 1.5 millones de oz proyectadas. Recientemente se descubrieron recursos por 8 millones de onzas en cuatro nuevos yacimientos.
- Fosfato: Triplicar la capacidad actual para dominar el mercado de fertilizantes y baterías.
- Aluminio: Duplicar la producción, aprovechando instalaciones clave como las de Ras Al-Khair.
Geopolítica y Minerales Críticos: El puente entre EE. UU. y China
La apuesta de Maaden no es solo extractiva, sino profundamente estratégica. La compañía ha establecido una alianza con el Departamento de Defensa de Estados Unidos y la empresa MP Materials para construir una refinería de tierras raras en el reino.
Asimismo, la empresa busca un equilibrio pragmático:
- Con China: Aprovechar la capacidad técnica y experiencia en procesamiento a gran escala.
- Con Estados Unidos: Alinearse en el suministro de minerales críticos esenciales para la seguridad nacional y la transición energética.
Wa’ad Al Shamal: El proyecto minero más costoso del mundo
Uno de los pilares de esta expansión es el complejo de fosfato Wa’ad Al Shamal. Con un costo de capital inicial de US$ 22,700 millones, este megaproyecto procesa recursos de la mina Al Khabra. La fase de expansión «Phosphate 3», valorada en US$ 7,700 millones adicionales, está programada para culminar el próximo año.
“Maaden se convertirá en una de las compañías mineras más grandes del mundo; buscamos proporcionar minerales para un impacto estratégico y desarrollo posterior”, afirmó Bob Wilt.
Infraestructura y Visión 2030
Para soportar este crecimiento, analistas de BMO Capital Markets señalan que el reino deberá emprender una construcción masiva de infraestructura auxiliar, incluyendo oleoductos, puertos y redes ferroviarias. Este despliegue es parte de la Visión 2030 del príncipe heredero Mohammed bin Salman, quien busca convertir a Arabia Saudita en un hub global para la fabricación de baterías y vehículos eléctricos.
En conclusión, la magnitud de la inversión de Maaden garantiza que Arabia Saudita no solo será un actor clave en el petróleo, sino el nuevo árbitro de los metales necesarios para la tecnología del siglo XXI.

















