El incremento sostenido de la demanda global de minerales estratégicos, impulsado por la transición energética y la reconfiguración de las cadenas de suministro internacionales, representa una oportunidad histórica para el Perú, siempre que se consoliden condiciones que fortalezcan la inversión formal y la estabilidad regulatoria. Así lo afirmó Jaime Polar, gerente general de Summa Gold Corporation.
Durante su participación en el XVI Congreso Nacional de Minería (CONAMIN 2026), el ejecutivo analizó el nuevo escenario económico global y advirtió que la industria enfrenta una creciente tensión entre demanda acelerada y una oferta limitada, afectada por la baja frecuencia de nuevos descubrimientos y la mayor complejidad técnica de los yacimientos en operación.
En este contexto, Polar subrayó el rol estratégico del cobre, la plata y el oro, tres pilares fundamentales del portafolio minero peruano.
“Estamos frente a un escenario donde los minerales serán determinantes para el desarrollo económico y la transición energética global”, señaló el gerente general de Summa Gold.
El ejecutivo explicó que el cobre se consolida como un insumo esencial para la electrificación global; la plata gana relevancia en tecnologías limpias como la energía solar fotovoltaica; y el oro mantiene su fortaleza como activo de refugio ante la incertidumbre económica y geopolítica.
Perú como actor estratégico en el nuevo orden minero global
En medio de la reconfiguración geopolítica y la búsqueda de diversificación de proveedores, el Perú se posiciona como un socio confiable y competitivo gracias a su riqueza geológica y su trayectoria minera.
Sin embargo, Polar advirtió que el potencial del subsuelo por sí solo no es suficiente para generar desarrollo económico sostenido.
“La minería es la columna vertebral de las exportaciones del país y un motor clave para el desarrollo. Por ello, es fundamental seguir fortaleciendo la confianza para la inversión formal”, enfatizó.
Asimismo, remarcó que el principal desafío del sector es convertir rápidamente este potencial geológico en una ventaja estratégica real, en un entorno de creciente competencia global por capital minero.

















