La minería peruana ha iniciado el año con un sólido repunte en sus indicadores de producción. Sin embargo, para el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), el éxito del sector no puede medirse únicamente en toneladas métricas. Juan Carlos Ortiz, vicepresidente de la institución, advirtió que la actual recuperación productiva corre el riesgo de ser efímera si no se aborda con firmeza la informalidad y la falta de transparencia.
Desempeño Productivo: Resiliencia en cifras
A pesar de un entorno global volátil, los datos de noviembre de 2025 (publicados por el MINEM) confirman la capacidad operativa de las unidades mineras en el país:
| Metal | Crecimiento (Nov. 2025 vs 2024) |
| Zinc | +13.7% |
| Plomo | +10.8% |
| Hierro | +5.6% |
| Plata | +0.03% |
Para Ortiz, estos resultados son una «señal positiva para la economía nacional», consolidando al sector como el principal motor de inversión y recursos fiscales para las regiones.
El riesgo estructural: Minería ilegal y corrupción
La sostenibilidad del sector enfrenta dos frentes críticos que amenazan con socavar la confianza de los mercados internacionales:
- Economías Criminales: En distritos de Cajamarca como Hualgayoc y Bambamarca, la minería ilegal moviliza cerca de S/ 6,000 millones anuales. El IIMP respalda la decisión del Ejecutivo de replicar el «Modelo Pataz» para combatir esta actividad que opera sin estándares ambientales ni laborales.
- Drenaje de Recursos: Citando cifras de la Contraloría, Ortiz recordó que el Perú perdió S/ 72,000 millones por corrupción entre 2021 y 2023.
«Sin integridad ni formalidad, la recuperación minera no será sostenible. Necesitamos fortalecer la institucionalidad y garantizar reglas claras para que la inversión se mantenga en el tiempo», enfatizó el directivo en el Semáforo Minero.
Hacia un desarrollo ordenado
En conclusión, el Perú posee una cartera de proyectos envidiable y recursos de clase mundial, pero la ventaja geológica no es suficiente. El reto para 2026 radica en transformar esos recursos en un desarrollo que sea, además de competitivo, profundamente ético y transparente. La institucionalidad, según el IIMP, es el único camino para que el potencial minero se traduzca en beneficio real para todos los ciudadanos.

















