El ambicioso proyecto de reaprovechamiento de relaves en Quiulacocha alcanzará un punto de inflexión este año. En consecuencia, Cerro de Pasco Resources (CDPR) destinará más de US$ 10 millones a su segunda fase de investigación. Alfonso Palacio Castilla, gerente senior de Proyectos, confirmó esta inversión tras su reciente participación en la Semana de Ingeniería de Minas.
Asimismo, la empresa estima que la relavera concentra entre 70 y 75 millones de toneladas de material. Estos depósitos se acumularon durante casi nueve décadas de actividad minera en la zona. Por lo tanto, el proyecto no solo representa una oportunidad económica, sino también una solución ambiental para Cerro de Pasco.
Fase 2: El camino hacia la factibilidad
La nueva etapa de investigación tendrá una duración aproximada de doce meses. Durante este periodo, el equipo técnico completará el muestreo integral y las perforaciones en toda la relavera. Además, se ejecutarán estudios especializados en mineralogía, geoquímica y metalurgia.
De este modo, la compañía busca definir con exactitud el contenido metálico y el esquema de procesamiento óptimo. Palacio Castilla precisó que los trabajos de campo iniciarán apenas concluyan los trámites de permisos vigentes. En efecto, esta será la última etapa investigativa antes de proceder con el Estudio de Impacto Ambiental (EIA).
Potencial Económico: Plata y Metales Críticos
Los resultados de la Fase 1 han sido calificados como «alentadores» por la gerencia. Por ejemplo, se detectaron valores superiores a 1.5 onzas de plata por tonelada. Considerando que el precio del metal supera los US$ 80 por onza, el potencial financiero es sustancial.
Por otra parte, la relavera contiene zinc, plomo y metales de alta tecnología.
- Galio e Indio: Estos metales estratégicos son vitales para semiconductores y satélites.
- Energías Renovables: Su demanda crece globalmente debido a la transición energética.
Proyecciones Operativas y Licencia Social
Respecto al cronograma, el proceso de investigación de campo ocupará todo el 2026. Posteriormente, los análisis de laboratorio e ingeniería se extenderán hasta 2027. En consecuencia, el cierre total de los estudios tomará cerca de dos años.
El escenario base contempla una planta con capacidad para 20,000 toneladas por día (tpd). Para ello, se requeriría una inversión referencial de US$ 300 millones. No obstante, la cifra final dependerá de la caracterización metalúrgica que arroje la Fase 2.
Finalmente, en el ámbito social, la relación con la comunidad de La Cocha se mantiene sólida. Existe un convenio vigente desde 2019 y una adenda firmada en diciembre pasado. Ciertamente, los pobladores locales son los principales interesados en ejecutar el proyecto para mitigar el impacto del pasivo histórico.
















