El segmento de mineras junior en la Bolsa de Valores de Lima (BVL) muestra un crecimiento acelerado en el inicio de 2026, consolidando un cambio en la dinámica de inversión dentro del mercado de capitales peruano.
Durante el primer trimestre del año, el monto negociado en este segmento alcanzó los US$ 23,9 millones, cifra que representa el 96% de todo lo transado en 2025, cuando se registraron US$ 24,9 millones. Este comportamiento refleja un renovado interés de los inversionistas por activos con mayor exposición al riesgo, pero también con potencial de retorno superior.
Crecimiento sostenido en el mercado junior
El dinamismo observado no es un hecho aislado. En 2024, el monto negociado en mineras junior ascendía a apenas US$ 5,4 millones, lo que evidencia un crecimiento exponencial en un corto periodo.
En términos de tendencia de largo plazo, el segmento registra una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) de 43% en los últimos cinco años, triplicando el volumen transado en ese periodo. Este avance también se traduce en una mayor relevancia dentro del mercado bursátil local.
Mientras que años atrás las mineras junior representaban alrededor del 0,1% del total negociado en la BVL, al primer trimestre de 2026 su participación alcanzó el 1,74%, el nivel más alto registrado hasta la fecha.
Mayor profundidad de mercado
El crecimiento del segmento no solo responde a mayores montos, sino también a una expansión en la actividad transaccional. El número de operaciones pasó de 3.651 en 2024 a 10.213 en 2025, mientras que en los primeros tres meses de 2026 ya se contabilizan 5.802 transacciones.
Este incremento evidencia una mayor liquidez y profundidad de mercado, factores clave para el desarrollo de este tipo de activos en bolsas emergentes.
Incremento del ticket promedio y perfil del inversionista
En paralelo, el ticket promedio por operación también muestra una evolución significativa. En 2025, este se situaba en US$ 2.438, mientras que en 2026 ha escalado a US$ 4.115.
Este cambio sugiere una mayor participación de inversionistas con mayor capacidad de inversión, así como un creciente interés institucional o de perfiles más sofisticados que buscan exposición a proyectos de exploración minera.
El aumento del ticket promedio también puede interpretarse como una señal de mayor confianza en este tipo de activos, que históricamente han estado asociados a una alta volatilidad y riesgo exploratorio.
Factores internacionales impulsan el interés
Analistas del sector atribuyen este crecimiento a un entorno internacional favorable para los metales, impulsado por tendencias estructurales como la transición energética, la electrificación de la economía y la demanda de activos refugio como el oro.
En este contexto, las mineras junior —principalmente enfocadas en exploración— se posicionan como vehículos de inversión altamente sensibles al ciclo de precios de los commodities, lo que amplifica tanto sus riesgos como su potencial de valorización.
A diferencia de las grandes compañías mineras, muchas empresas junior aún cotizan por debajo de su valor fundamental, lo que incrementa su atractivo en escenarios de precios al alza.
El valor de estas compañías está directamente vinculado al avance de sus proyectos. Descubrimientos relevantes, ampliación de recursos o mejoras en la viabilidad técnica pueden traducirse en incrementos significativos en su capitalización bursátil.
Implicancias para el mercado peruano
El fortalecimiento del segmento junior en la BVL representa una señal positiva para el ecosistema minero y financiero del país, al facilitar el acceso a financiamiento para etapas tempranas de exploración.
Asimismo, posiciona al mercado peruano como una plataforma más atractiva para canalizar inversiones hacia proyectos mineros, en un contexto global donde la competencia por capital es cada vez más intensa.
No obstante, especialistas advierten que la sostenibilidad de este crecimiento dependerá de factores como la estabilidad regulatoria, la evolución de los precios internacionales de los metales y la capacidad del mercado local para seguir atrayendo nuevos inversionistas.
La Perúpetro advirtió sobre un escenario de riesgo para la continuidad operativa del Lote Z-69, actualmente administrado por Petroperú, debido a la falta de información técnica clave necesaria para estructurar un proceso de licitación competitivo.
El contrato temporal de licencia vigente tiene como fecha de vencimiento el 15 de mayo de 2026, lo que ha llevado a la entidad estatal a desplegar, desde 2024, una serie de acciones orientadas a garantizar la continuidad de las operaciones y promover la participación de nuevos operadores privados con capacidad técnica y financiera.
No obstante, Perúpetro señaló que uno de los principales obstáculos para avanzar en este proceso es la limitada disponibilidad de información sobre los activos del lote. En particular, precisó que no se cuenta con datos completos sobre 67 plataformas de un total de 77, lo que dificulta la valorización de los activos, la evaluación de riesgos operativos y la elaboración de bases técnicas y contractuales para una licitación internacional.
Esta carencia de información representa un factor crítico, ya que los potenciales inversionistas requieren claridad sobre el estado de la infraestructura, los niveles de producción, los pasivos ambientales y las condiciones operativas para tomar decisiones de inversión. En ese sentido, la ausencia de estos insumos limita significativamente la posibilidad de atraer empresas con experiencia en operaciones offshore y con capacidad de ejecutar proyectos de exploración y explotación de hidrocarburos.
Adicionalmente, Perúpetro indicó que esta información también fue solicitada a ProInversión en el marco del Decreto de Urgencia N° 010-2025, normativa que busca facilitar la promoción de inversiones en el sector energético. Sin embargo, hasta la fecha, no se ha obtenido una respuesta suficiente que permita destrabar el proceso.
Propuesta para asegurar la continuidad operativa
Frente a este escenario, Perúpetro planteó la ampliación del contrato vigente por un periodo de 12 meses como medida transitoria. El objetivo de esta extensión es evitar una interrupción en las operaciones del lote mientras se culmina un proceso de licitación transparente, competitivo y alineado a estándares internacionales.
La entidad enfatizó que este tipo de mecanismos temporales son habituales en la industria de hidrocarburos cuando existen procesos de transición entre operadores, especialmente en activos estratégicos donde la continuidad operativa es clave para evitar pérdidas económicas y riesgos técnicos.
Sin embargo, hasta el momento, dicha propuesta no ha recibido una respuesta favorable, lo que incrementa la incertidumbre respecto al futuro inmediato del Lote Z-69 y abre la posibilidad de escenarios más complejos, incluyendo la paralización de actividades.
Riesgos operativos y ambientales
Ante la imposibilidad de concretar una licitación en el corto plazo, Perúpetro solicitó a Petroperú iniciar el cierre seguro de las instalaciones, conforme a las obligaciones contractuales vigentes. Esta medida busca prevenir potenciales riesgos ambientales, así como la generación de pasivos que podrían impactar tanto al Estado como al entorno.
El cierre de operaciones en lotes offshore implica procedimientos técnicos rigurosos, incluyendo el abandono de pozos, la desactivación de plataformas y la gestión de residuos, procesos que requieren planificación anticipada y recursos especializados.
En ese contexto, la falta de definición sobre el futuro del lote no solo representa un riesgo económico, sino también un desafío en términos de gestión ambiental y cumplimiento normativo.
Impacto en la inversión y el sector hidrocarburos
El Lote Z-69 es considerado un activo relevante dentro del portafolio de hidrocarburos del país, por lo que su continuidad resulta estratégica para sostener niveles de producción y atraer nuevas inversiones.
La incertidumbre en torno a su licitación ocurre en un momento en que el Perú busca reactivar la inversión en el sector energético, en un contexto regional altamente competitivo. La falta de predictibilidad en los procesos y la ausencia de información clave pueden afectar la percepción de riesgo país entre inversionistas internacionales.
En esa línea, Perúpetro reiteró la necesidad de destrabar el proceso mediante la entrega inmediata de información por parte de Petroperú, así como la adopción de medidas que permitan una transición ordenada hacia un nuevo operador.
Finalmente, la entidad subrayó que garantizar la continuidad del Lote Z-69 no solo es clave para mantener la producción de hidrocarburos, sino también para fortalecer la confianza en el marco institucional del país y consolidar su capacidad de atraer capitales en el mediano y largo plazo.
A pocos días de las elecciones generales del 12 de abril, el sector industrial peruano evidencia una postura de cautela frente al actual contexto político. Según la más reciente Encuesta de Opinión Industrial (EOI), elaborada por el Instituto de Estudios Económicos y Sociales (IEES) de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), más de la mitad de los empresarios ha decidido postergar decisiones clave como contrataciones e inversiones.
El estudio, aplicado en marzo a empresarios de distintos rubros a nivel nacional, revela que el 65% no prevé incorporar nuevo personal en los próximos tres meses, mientras que el 57% no tiene contemplado realizar inversiones en ese mismo periodo.
Pese a este escenario de prudencia, las expectativas macroeconómicas se mantienen relativamente estables. El 56% de los industriales considera que la situación económica del país se mantendrá sin cambios en el corto plazo, y un 30% proyecta una mejora. Solo un 14% anticipa un deterioro.
Sectores claves
En cuanto al desempeño sectorial, el 43% de los encuestados estima que su nivel de producción se mantendrá, mientras que el 35% prevé una evolución favorable. En contraste, un 22% espera resultados negativos.
A nivel empresarial, el panorama muestra un moderado optimismo. El 48% de los industriales cree que la situación de su empresa se mantendrá estable en el próximo trimestre, mientras que el 41% confía en una mejora. Solo un 11% anticipa un escenario adverso.
La encuesta incluyó empresas de sectores clave como metalmecánica, químicos, plásticos y caucho, textil y confecciones, alimentos, pesca, bebidas, farmacéutico, papel, impresión, informática y proveedores de la cadena de valor industrial.
Este comportamiento refleja una tendencia recurrente en periodos electorales, donde la incertidumbre política incide directamente en la toma de decisiones empresariales, especialmente en sectores vinculados a inversión y generación de empleo.
El Ministerio de Energía y Minas (MINEM) reafirmó la posición del Gobierno peruano frente a la industria extractiva: impulsar una nueva etapa de la minería nacional que combine crecimiento económico, inclusión social y sostenibilidad ambiental bajo un enfoque de desarrollo territorial. El ministro Waldir Ayasta Mechán presentó esta visión durante una reunión de trabajo con representantes de Apucorp, donde también se abordaron los avances del proyecto minero Crespo, en Chumbivilcas, proyectado como referente de la mediana minería responsable en el país.
Minería circular: más que extracción, motor de desarrollo territorial
El eje conceptual del planteamiento del MINEM es el de la minería circular, un enfoque que redefine el rol de la actividad extractiva dentro del modelo de desarrollo nacional. Según Ayasta Mechán, la eficiencia productiva debe ir acompañada de generación de bienestar para las poblaciones y respeto al entorno natural.
«La minería que promovemos desde el Gobierno no puede limitarse a la extracción de recursos. Debe convertirse en un motor de desarrollo territorial, capaz de generar oportunidades, fortalecer economías locales y cerrar brechas históricas en las regiones», enfatizó el titular del sector.
Este enfoque implica un cambio de paradigma respecto a la visión tradicional de la minería como actividad de enclave: la propuesta del Gobierno apunta a proyectos que dialoguen con el territorio, que integren a las comunidades en los beneficios y que generen valor compartido más allá del canon y las regalías.
Proyecto Crespo: mediana minería con criterios de sostenibilidad e innovación
Durante la reunión con Apucorp, uno de los temas centrales fue el avance del proyecto minero Crespo, ubicado en la provincia de Chumbivilcas, región Cusco. La iniciativa se proyecta como un caso emblemático del nuevo modelo que el Gobierno busca consolidar, al combinar tres atributos que el MINEM identifica como prioritarios para la cartera de proyectos estratégicos del país:
Sostenibilidad ambiental como condición de viabilidad, no como requisito formal
Innovación tecnológica aplicada a la eficiencia operativa y la reducción de impactos
Responsabilidad social con enfoque en la integración real de las comunidades del entorno
Chumbivilcas es una provincia con larga historia vinculada a la actividad minera y con antecedentes de conflictividad social, lo que hace del proyecto Crespo un escenario relevante para evaluar la aplicación práctica del modelo territorial que plantea el Ejecutivo.
Articulación público-privada como condición para viabilizar proyectos
El ministro subrayó la necesidad de fortalecer la coordinación entre el Estado y el sector privado para destrabar proyectos estratégicos que respondan a las demandas ciudadanas y contribuyan a la estabilidad económica del país.
«El país necesita inversiones que no solo sean competitivas, sino también social y ambientalmente responsables. Apostamos por proyectos que dialoguen con el territorio, que integren a las comunidades y que generen valor compartido», indicó Ayasta Mechán.
En ese marco, el MINEM ratificó su compromiso de sostener tres pilares que considera fundamentales para el entorno de inversión minera:
Seguridad jurídica que garantice reglas estables y predecibles para los operadores
Diálogo como mecanismo preventivo de conflictos y construcción de legitimidad social
Gobernanza como condición para que los beneficios de la actividad extractiva se distribuyan de forma equitativa en los territorios
Estándares internacionales y competitividad responsable
Ayasta Mechán también reafirmó el objetivo de posicionar al Perú como destino confiable para la inversión responsable, avanzando hacia la incorporación de estándares internacionales en materia ambiental, social y de gobernanza (ESG) en los proyectos mineros nacionales.
Este alineamiento con los estándares globales responde a una tendencia estructural del mercado: los principales fondos de inversión, bancos multilaterales y compradores institucionales de metales exigen cada vez con mayor rigor el cumplimiento de criterios ESG como condición para financiar o adquirir producción minera. Para el Perú, que aspira a consolidarse como proveedor estratégico de cobre, zinc, litio y otros minerales críticos, esta agenda no es opcional.
El reto de convertir el discurso en política concreta
El planteamiento del MINEM articula una visión coherente con las tendencias globales de la minería responsable. No obstante, el sector observa con atención la capacidad del Gobierno para traducir este enfoque en instrumentos concretos: simplificación de la permisología, mecanismos efectivos de consulta previa, fondos de desarrollo territorial y protocolos claros de relacionamiento comunitario.
La agenda pendiente es extensa. Pero la señal política emitida desde el MINEM —con el proyecto Crespo como caso de prueba— marca una dirección que el sector minero-energético peruano seguirá de cerca en los próximos meses.
Los precios del crudo registraron un rebote superior al 3% luego de la fuerte caída de la sesión previa, en una jornada marcada por la desconfianza del mercado ante la fragilidad del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán. La incertidumbre sobre el futuro del estrecho de Ormuz —arteria por la que transita cerca del 20% del suministro energético global— sostuvo una prima de riesgo geopolítico que impidió una corrección más profunda en los precios. Los analistas advierten que la volatilidad persistirá mientras no exista una resolución definitiva al conflicto.
Brent y WTI rebotan con fuerza tras la caída previa
Las cotizaciones de referencia operaron al alza durante la mañana del jueves:
Brent: subía 3,1% hasta US$ 97,71 por barril
WTI (West Texas Intermediate): avanzaba 3,2% hasta US$ 97,4 por barril
El movimiento se produce en sentido contrario a la sesión anterior, cuando ambos marcadores retrocedieron por debajo de los US$ 100 ante expectativas de reapertura del estrecho de Ormuz. La reversión evidencia la sensibilidad extrema del mercado petrolero a los desarrollos diplomáticos y militares en Medio Oriente: cualquier señal de avance o retroceso en las negociaciones puede generar movimientos abruptos en pocas horas.
El estrecho de Ormuz: por qué concentra la atención global
El estrecho de Ormuz es el punto de tránsito marítimo más crítico del sistema energético mundial. Por esta vía circula aproximadamente el 20% del suministro global de petróleo y gas natural licuado (GNL), conectando los campos de producción del Golfo Pérsico con los mercados de Asia, Europa y América.
Cualquier restricción —ya sea por operaciones militares, bloqueos o incremento del riesgo operativo— tiene un efecto inmediato sobre los precios del crudo y los costos logísticos de toda la cadena de suministro energético. En el escenario actual, los especialistas advierten que incluso si se reanudan los envíos de forma plena, los riesgos operativos persistirán en el corto plazo por al menos tres factores:
Mayor presencia militar en la zona marítima, que eleva la percepción de riesgo para los armadores
Incremento en costos de seguros para buques que transiten por la ruta
Posibles amenazas residuales que podrían generar interrupciones puntuales aún después de un acuerdo formal
Negociaciones EE.UU-Irán: incertidumbre sin resolución clara
El factor determinante detrás de la volatilidad es la falta de claridad sobre los resultados de las negociaciones entre Washington y Teherán. Los inversionistas mantienen cautela ante la ausencia de señales concretas sobre la sostenibilidad del alto el fuego y las condiciones de un eventual acuerdo de largo plazo.
Analistas del mercado energético coinciden en que el crudo aún incorpora una prima de riesgo geopolítico significativa, que actúa como piso de los precios y limita las caídas incluso en jornadas donde las señales diplomáticas son moderadamente positivas. Esta prima refleja la experiencia acumulada del mercado: en conflictos de esta naturaleza, los acuerdos iniciales suelen ser frágiles y reversibles.
Implicancias para el sector energético y minero
La escalada en los precios del crudo tiene consecuencias que van más allá del mercado petrolero. Para el sector minero-energético latinoamericano, un petróleo sostenido por encima de los US$ 90 implica:
Mayor presión en costos operativos de las operaciones mineras, dado que los combustibles representan entre el 15% y el 25% de los costos de producción en minería a cielo abierto
Encarecimiento del transporte de carga y la logística de insumos hacia zonas remotas
Impacto en los márgenes de exploración y desarrollo de nuevos proyectos, especialmente en etapas intensivas en uso de maquinaria pesada
Para las empresas del sector hidrocarburos en Perú y América Latina, el contexto de precios elevados representa al mismo tiempo una ventana de mejora en ingresos para los productores locales, en un momento en que la región busca diversificar su matriz energética y reducir su dependencia de importaciones.
Perspectivas: volatilidad mientras no haya acuerdo definitivo
El consenso entre analistas es que el mercado petrolero seguirá operando en modo reactivo durante las próximas semanas. La expectativa es que la volatilidad se mantenga elevada mientras no se consolide una solución diplomática con garantías verificables entre EEUU e Irán, y mientras el estrecho de Ormuz no recupere plenas condiciones de operación sin riesgo militar.
En ese contexto, los operadores del mercado energético deberán gestionar una exposición cambiante al riesgo geopolítico, ajustando coberturas y estrategias de abastecimiento con mayor frecuencia de lo habitual.
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) informó que la inversión pública alcanzó una ejecución de S/ 11 641 millones durante el primer trimestre de 2026, cifra que constituye un récord histórico para este periodo y representa un crecimiento de 3,5% frente al mismo trimestre del año anterior. El resultado consolida una tendencia positiva en la capacidad de gasto del Estado peruano y tiene implicancias directas para sectores estratégicos como infraestructura, educación, salud y saneamiento, pilares del entorno en que opera la industria minero-energética nacional.
Marzo, el mes de mayor impulso: S/ 5 130 millones ejecutados
El desempeño trimestral estuvo traccionado por un marzo excepcional. Solo en ese mes, la ejecución llegó a S/ 5 130 millones, lo que representa:
Un incremento de S/ 1 491,8 millones respecto a febrero de 2026
Un crecimiento de cerca del 18% en comparación con marzo de 2025
Este salto mensual refleja una aceleración en la capacidad de ejecución que el MEF atribuye, en parte, al acompañamiento técnico brindado a los gobiernos subnacionales durante los primeros meses del año.
Distribución por niveles de gobierno: los regionales lideran el crecimiento
El primer trimestre de 2026 mostró una distribución activa de la inversión en los tres niveles de gobierno:
Gobierno Nacional: S/ 4 928 millones — mayor ejecutor absoluto del trimestre
Gobiernos locales: S/ 3 607 millones — reflejo de la descentralización del gasto en obras municipales
Gobiernos regionales: S/ 3 105 millones — con un crecimiento de más del 25% respecto al mismo periodo de 2025, el dato más destacado en términos de dinamismo
El avance de los gobiernos regionales es especialmente relevante para el sector minero-energético, dado que muchas de las regiones con mayor actividad extractiva —Cusco, Arequipa, Puno, Cajamarca, Áncash— dependen del canon minero como fuente principal de financiamiento de sus inversiones públicas.
El ministro de Economía y Finanzas, Rodolfo Acuña Namihas, destacó el rol de asistencia técnica que viene cumpliendo el MEF: «Venimos acompañando técnicamente a los gobiernos regionales y a las municipalidades provinciales y distritales para fortalecer su gestión y contribuir a una mejor ejecución de las inversiones en beneficio de la población. El objetivo del Gobierno es que las obras concluyan en los plazos previstos y se traduzcan en una mejor calidad de vida para nuestros ciudadanos».
Los sectores que concentraron la inversión
A nivel nacional, cinco sectores absorbieron la mayor parte de la ejecución del primer trimestre de 2026:
Sector
Monto ejecutado
Transporte
S/ 3 610 millones
Educación
S/ 1 720 millones
Salud
S/ 1 575 millones
Saneamiento
S/ 1 056 millones
Orden público y seguridad
S/ 973 millones
El liderazgo del sector transporte es coherente con la prioridad que el Estado ha asignado a la mejora de la conectividad vial, factor crítico para la logística de los proyectos mineros en zonas alejadas. La inversión en saneamiento, por su parte, tiene un vínculo directo con los compromisos sociales que las empresas extractivas asumen en sus áreas de influencia.
Implicancias para el entorno minero-energético
Para el sector minero-energético, el comportamiento de la inversión pública es un indicador de contexto relevante por varias razones. Una mayor ejecución en infraestructura de transporte y servicios básicos mejora las condiciones logísticas y sociales en las zonas de operación. Al mismo tiempo, el crecimiento del gasto regional —financiado en buena medida por el canon y las regalías mineras— es un termómetro de la contribución fiscal que la industria extractiva realiza al desarrollo territorial del país.
El récord del primer trimestre de 2026 también envía una señal al mercado: el Estado peruano está mejorando su capacidad de ejecución, lo que puede incidir positivamente en la percepción del riesgo país y en el clima general para la inversión privada.
El MEF informó que continuará fortaleciendo la asistencia técnica a las entidades de los tres niveles de gobierno, con el objetivo de sostener el ritmo de ejecución y garantizar que los recursos públicos se traduzcan en obras concluidas y servicios de calidad para la población.
Veintiún empresas de la región de Antofagasta completaron la tercera edición del Programa de Desarrollo de Proveedores Sostenibles, impulsado por Antofagasta Minerals en alianza con la Universidad Católica del Norte (UCN). La iniciativa entregó acompañamiento técnico y metodológico en competitividad, gestión empresarial y planificación estratégica, consolidando la integración de proveedores locales en la cadena de valor de una de las principales compañías mineras de Chile. El dato que dimensiona el alcance: solo en 2025, el grupo adquirió bienes y servicios a empresas regionales por más de 650 millones de dólares.
Un programa que ya suma más de 130 empresas beneficiadas
En su tercera edición, el programa —ejecutado por la Escuela de Negocios Mineros de la UCN— se enmarca en la iniciativa corporativa Proveedores para un Futuro Mejor del Grupo Minero, y articula las acciones de las compañías Antucoya, Centinela y Zaldívar en sus territorios de influencia. La iniciativa se alinea además con el programa formativo Orgullo del Norte y con la Estrategia Minera para el Bienestar de la Región de Antofagasta 2023–2050 (EMRA).
El vicepresidente de Finanzas de Antofagasta Minerals, Mauricio Ortiz, destacó la magnitud acumulada del programa: «Más de 130 empresas han pasado por esta iniciativa». En materia de compras, precisó que en 2025 el grupo adquirió más de 400 millones de dólares en bienes y servicios a empresas de la región de Antofagasta, y que el programa cuenta también con una versión para proveedores de Minera Los Pelambres en la región de Coquimbo.
Academia y sector productivo: una alianza que genera valor territorial
La rectora de la UCN, María Cecilia Hernández, subrayó el carácter estratégico de la alianza con Antofagasta Minerals: «Trabajar en alianza es fundamental, porque te hace parte de un territorio donde queremos ser pertinentes, activos. Esta en particular es tremendamente virtuosa, porque reúne al sector productivo con la experiencia práctica y con una serie de conocimientos teóricos y de última generación en la academia».
El programa contó con el apoyo de asesores especializados y estudiantes en práctica de la universidad, lo que fortaleció el vínculo entre la formación académica y los desafíos reales de cada empresa participante.
Certificaciones, reconocimientos y planes de ejecución estratégica
En la ceremonia de cierre se entregaron:
17 certificaciones de participación en el programa principal
4 certificaciones en la iniciativa Ejecuto Mi Plan, que acompaña a las organizaciones en la implementación de sus estrategias y el cierre de brechas con avances medibles
3 reconocimientos especiales a empresas destacadas en materia de competitividad
La participación del director del Centro de Desarrollo de Negocios de Sercotec Antofagasta, Pablo Villanueva, reforzó el enfoque territorial del programa. «Estas instancias permiten que las empresas puedan crecer y desarrollarse. Queremos que nuestros proveedores locales participen en la industria minera, lo que beneficia a toda la región», señaló.
Proveedores locales: de participantes a aliados estratégicos
Los testimonios de las empresas certificadas reflejan el impacto concreto del programa en su desarrollo. Lorenzo García, gerente general de Akri, destacó que la iniciativa les entregó «no sólo competencias adquiridas, sino también visibilidad», y señaló que la empresa se proyecta ahora «como un aliado estratégico de las empresas mineras a largo plazo», más allá del rol tradicional de proveedor.
Jorge Godoy, jefe de operaciones de Lavandería Lavasind de María Elena, valoró la oportunidad de analizar con profundidad la situación de su empresa: «El programa nos permitió ver la realidad de nuestra organización y a dónde queríamos llegar para ser más rentables».
La gerenta interina de Asuntos Públicos Norte de Antofagasta Minerals, Claudia Pacheco, puso énfasis en el alcance territorial de los resultados: «Dos empresas son de María Elena, lo que nos pone muy orgullosos de que no sólo a nivel regional, sino también en las áreas de influencia donde está la compañía, están surgiendo nuevos proveedores que pueden entrar a la cadena de valor».
Desarrollo de proveedores: un eje de la minería responsable en Antofagasta
El programa de Antofagasta Minerals ilustra una tendencia creciente en la industria minera latinoamericana: entender el desarrollo de proveedores locales no como una obligación de responsabilidad social, sino como una palanca de competitividad territorial y sostenibilidad operacional.
Con más de 130 empresas formadas en tres ediciones, una inversión regional de 650 millones de dólares en compras locales y una alianza académica consolidada con la UCN, el modelo posiciona a Antofagasta Minerals como referente en la construcción de ecosistemas productivos mineros con impacto duradero en el territorio.
Sobre Antofagasta Minerals
Antofagasta Minerals es el brazo minero del Grupo Antofagasta, con operaciones en Chile a través de las compañías Antucoya, Centinela, Zaldívar y Minera Los Pelambres. Es uno de los principales productores de cobre de Chile y cotiza en la Bolsa de Londres (LSE: ANTO). Su estrategia corporativa incorpora compromisos explícitos con el desarrollo sostenible de los territorios donde opera.
El Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP) salió al frente ante el debate legislativo sobre los plazos de las concesiones mineras y llamó al Congreso de la República a reorientar su agenda. En lugar de reducir la vigencia de las concesiones, el gremio demanda que el Parlamento priorice la formalización minera, destrabe la permisología y avance en una ley específica para la pequeña minería y minería artesanal. La posición fue expresada por el gerente general del IIMP, Gustavo De Vinatea, a través de una columna de opinión que ha generado resonancia en el sector.
El predictamen que alarma al sector minero
La controversia se origina en el predictamen aprobado por la Comisión de Energía y Minas del Congreso, que propone reducir de 30 a 15 años la vigencia de las concesiones mineras en el Perú. Para el IIMP, esta iniciativa parte de un diagnóstico equivocado y podría producir efectos contrarios a los que busca.
«El principal desafío del país no es la duración de las concesiones, sino la expansión de la minería ilegal», sostuvo De Vinatea, quien advirtió que debilitar el marco formal podría abrir mayores espacios para economías ilícitas que operan al margen del Estado, con consecuencias directas sobre el medioambiente, la seguridad y el desarrollo territorial de las comunidades.
Por qué los plazos largos son inherentes a la minería
Uno de los argumentos centrales del IIMP apunta a la naturaleza estructural de la actividad minera: se trata de una industria de largo plazo, donde los ciclos productivos —desde la exploración inicial hasta la etapa de producción— pueden extenderse por décadas. En el caso peruano, ese horizonte puede superar los 40 años.
Reducir los plazos de concesión a la mitad, según el gremio, generaría tres efectos negativos concretos:
Incertidumbre jurídica para los titulares de concesiones actuales y futuros inversionistas
Desincentivo a la exploración, etapa que requiere capital de alto riesgo y retornos diferidos
Deterioro del clima de inversión, en un momento en que el Perú compite por atraer capitales en un mercado global de minerales críticos cada vez más disputado
La pequeña minería tampoco gana con el recorte
Un argumento frecuente entre los impulsores del predictamen es que la reducción de plazos beneficiaría a la pequeña minería. El IIMP rechaza esta lectura. De Vinatea señaló que muchos pequeños mineros y mineros artesanales ya enfrentan hoy invasiones en sus propias concesiones por parte de operadores informales e ilegales. Acortar los plazos de vigencia los dejaría aún más expuestos, sin fortalecer en ningún punto su capacidad para operar dentro del marco legal.
La agenda que el IIMP sí pide al Congreso
Frente al predictamen cuestionado, el gremio presentó una contrapropuesta con tres ejes prioritarios:
1. Ley de la Pequeña Minería y Minería Artesanal (MAPE) El IIMP considera urgente que el Congreso apruebe una norma específica para este segmento, con criterios técnicos, rutas claras de formalización y mecanismos efectivos de acompañamiento estatal. La ausencia de este marco es, a juicio del gremio, una de las causas estructurales de la informalidad.
2. Destrabe de la permisología De Vinatea identificó la permisología como uno de los principales cuellos de botella del sector. Los procesos administrativos para la aprobación de estudios ambientales, licencias y autorizaciones pueden extender los plazos de desarrollo de un proyecto por años o incluso décadas, desincentivando la inversión antes de que comience.
3. Fortalecimiento de la Ventanilla Única Digital El gremio propuso potenciar esta herramienta como mecanismo para agilizar las evaluaciones de proyectos mineros, reducir la discrecionalidad burocrática y mejorar la predictibilidad del sistema de aprobaciones.Señales de corto plazo en un sector que piensa en décadas
En el cierre de su análisis, De Vinatea apuntó a un problema de fondo: iniciativas como la reducción de plazos de concesión erosionan la confianza en el Perú como destino de inversión minera y refuerzan la percepción de que el país toma decisiones de corto plazo en una industria que, por definición, requiere horizontes largos y reglas estables.
El mensaje del IIMP al Congreso es claro: el camino para el desarrollo sostenible de la minería peruana pasa por fortalecer la formalidad, mejorar la competitividad regulatoria y garantizar reglas predecibles. No por reducir los plazos de quienes ya operan dentro del sistema.
El Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet) identificó áreas con presencia de grafito en la cuenca del río Santa, ubicada entre las localidades de Cabana y Carhuaz, en la región Áncash. Los resultados del estudio de prospección geológica, recientemente publicados por la institución, revelan un potencial significativo para la exploración de este mineral considerado estratégico a nivel global por su rol en la industria de baterías, la electromovilidad y el desarrollo del grafeno.
Ingemmet amplía su mapa de minerales críticos en el norte del país
En el marco de su programa de prospección geológica regional, el Ingemmet ejecutó un estudio específico sobre grafito en la cuenca del río Santa. Durante los trabajos de campo y el análisis de información geológica, los especialistas de la institución delimitaron diversas zonas con características favorables para la presencia de este recurso.
El estudio abarca un corredor geológico de relevancia en la región Áncash, territorio que ya concentra una parte importante de la actividad minera nacional, y que con este hallazgo amplía su perfil hacia los denominados minerales críticos y estratégicos.
El grafito ha escalado posiciones en la agenda minera global durante la última década. Su relevancia se explica por tres aplicaciones de alta demanda:
Fabricación de baterías de iones de litio, insumo esencial para vehículos eléctricos y almacenamiento de energía renovable
Producción de grafeno, material de alta performance utilizado en electrónica avanzada, medicina y nuevos materiales industriales
Aplicaciones en la industria metalúrgica y refractaria, donde actúa como lubricante sólido y componente de electrodos
A nivel global, la demanda de grafito natural proyecta un crecimiento sostenido impulsado por la transición energética. China domina actualmente más del 60% de la producción mundial, lo que ha generado interés estratégico en otros países para diversificar las cadenas de suministro. En ese contexto, identificar reservas en territorio peruano cobra una dimensión económica y geopolítica relevante.
Cuenca del río Santa: características geológicas y alcances del estudio
Los resultados de la prospección indican que la cuenca del río Santa presenta condiciones geológicas favorables para el desarrollo de exploraciones más detalladas. No obstante, el propio Ingemmet precisa que, al tratarse de un estudio a escala regional, los próximos pasos deberán incluir investigaciones de mayor resolución para determinar con precisión:
La cantidad del recurso presente en las zonas identificadas
La calidad del grafito y su aptitud para usos industriales
La viabilidad técnica y económica de un eventual aprovechamiento
Este enfoque es coherente con la metodología estándar de los estudios de prospección: los resultados regionales constituyen una primera señal de potencial, no una cuantificación de reservas.
Información geológica confiable como base para la inversión minera
El trabajo del Ingemmet en Áncash responde a una función institucional clave: generar información geológica de acceso público que sirva de base para la toma de decisiones en el sector minero, tanto para el Estado como para los agentes privados interesados en exploración.
En un momento en que el Perú busca fortalecer su posición en la cadena global de minerales críticos —proceso en el que el cobre, el litio y ahora el grafito juegan un rol central—, este tipo de estudios contribuye a visibilizar el potencial del subsuelo nacional con rigor técnico y perspectiva estratégica.
Con este estudio, el Ingemmet reafirma su rol como institución de referencia para el conocimiento geológico del país, y sienta las bases para que Áncash pueda consolidarse como una región con diversificación minera orientada a la economía del futuro.
Sobre el Ingemmet
El Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet) es el organismo técnico especializado del Estado peruano responsable de obtener, almacenar, registrar, procesar y difundir la información geocientífica y de promover el uso sostenible de los recursos geológicos del país. Sus estudios son de acceso público y constituyen un insumo fundamental para la planificación minera nacional.
El mundo minero latinoamericano perdió este 8 de abril a uno de sus líderes más influyentes. Grupo México confirmó el fallecimiento del ingeniero Óscar González Rocha, figura histórica de Southern Copper Corporation y artífice de su consolidación como una de las principales mineras del mundo. Dedicó más de cinco décadas de carrera a la organización, dejando un legado que trasciende la operación corporativa.
Grupo México confirma la pérdida de su líder histórico
A través de un comunicado emitido desde Ciudad de México, Grupo México expresó su «profunda pena» por el fallecimiento del ejecutivo. La empresa subrayó que González Rocha dedicó más de 50 años a la organización «con liderazgo, visión y compromiso», y que su gestión fue determinante para posicionar al grupo como referente global en la producción de cobre y otros minerales estratégicos.
El mensaje institucional destacó además su dimensión humana: «Será recordado por su calidad humana y ética profesional», indicó la compañía, que extendió sus condolencias a su esposa Ruth, a su hijo Óscar González Barrón y a toda su familia.
Más de 50 años al frente de la expansión minera
Ingeniero de profesión, González Rocha construyó una trayectoria ligada de forma indisoluble a Grupo México y a Southern Copper Corporation, empresa con operaciones estratégicas en Perú —incluyendo las unidades de Toquepala y Cuajone en Tacna y Moquegua— y en México.
Bajo su conducción, la compañía fortaleció su presencia internacional y consolidó su posición como uno de los mayores productores de cobre del mundo, en un contexto de creciente demanda global impulsada por la transición energética y la industria tecnológica.
Su enfoque estuvo marcado por tres pilares fundamentales:
Eficiencia operativa en el manejo de activos mineros de gran escala
Disciplina empresarial orientada a la rentabilidad y la proyección a largo plazo
Expansión estratégica de las operaciones en América Latina
Un liderazgo que dejó huella en generaciones
Más allá de los resultados corporativos, González Rocha fue reconocido en el sector por su estilo de liderazgo cercano y su énfasis en la ética profesional. Estos valores, según Grupo México, «dejaron huella en generaciones de colaboradores» a lo largo de su extensa carrera.
Su figura fue, durante décadas, sinónimo de estabilidad y continuidad en una industria marcada por la volatilidad de los mercados de materias primas, los ciclos de inversión y los complejos escenarios regulatorios de la región.
El cierre de una etapa en la minería regional
El fallecimiento de Óscar González Rocha marca el fin de un ciclo en la historia reciente de la minería peruana y latinoamericana. Su nombre estuvo asociado durante décadas al crecimiento de Southern Peru, empresa que opera en territorio peruano desde la década de 1950 y que representa una de las inversiones mineras más importantes del país.
La partida del ejecutivo abre una nueva etapa para Grupo México, en un momento en que la industria global del cobre enfrenta presiones simultáneas: alta demanda estructural, exigencias crecientes en materia de sostenibilidad y el escrutinio permanente de comunidades y gobiernos.
Sobre Southern Copper Corporation
Southern Copper Corporation es una subsidiaria de Grupo México y una de las mayores productoras de cobre del mundo. En Perú opera las minas de Toquepala (Tacna) y Cuajone (Moquegua), además del complejo metalúrgico de Ilo. La empresa cotiza en la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE: SCCO).