El Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP) ha lanzado una serie de propuestas urgentes para enfrentar la excesiva burocracia que obstaculiza las inversiones. Durante el Jueves Minero, realizado en el marco del 82 aniversario de la institución, Darío Zegarra, presidente del IIMP, destacó que la excesiva tramitología es el principal freno al desarrollo económico del país.
El IIMP, con soporte técnico del Instituto Peruano de Economía (IPE), identificó desafíos administrativos que exigen atención inmediata. La propuesta central para destrabar inversiones incluye:
- Silencio Administrativo Positivo (SAP): Un mecanismo que busca agilizar los procesos ante entidades estatales con plazos prolongados, reduciendo la incertidumbre para los inversionistas.
- Aprobación Automática: Eliminación de procedimientos duplicados y trámites redundantes entre distintas instituciones públicas para reducir significativamente los tiempos de evaluación.
“No podemos permitir que la excesiva tramitología siga frenando oportunidades para el país. Con una gestión eficiente, los recursos del Perú sí pueden convertirse en bienestar para las personas”, enfatizó Zegarra.
Fortalecimiento institucional y potencial económico
Otra medida clave planteada por el IIMP es el fortalecimiento institucional del Senace (Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles) y la Autoridad Nacional del Agua (ANA). Zegarra advirtió que la falta de capacidades técnicas y operativas en estos organismos genera cuellos de botella regulatorios.
Zegarra recordó el aporte económico de la minería, la cual:
- Genera más de 276,000 empleos directos.
- Alcanzó US$ 3,900 millones en inversiones entre enero y septiembre de este año.
- Aportó S/9,183 millones en transferencias a las regiones por canon y regalías.
A pesar de ello, subrayó la necesidad de recuperar los niveles históricos de inversión, especialmente cuando la cartera actual de proyectos mineros supera los US$ 64,000 millones.
Visión de largo plazo al 2050
El presidente del IIMP también destacó la importancia de la Política Nacional de Minería al 2050, que propone un enfoque territorial, multisectorial y colaborativo. Finalmente, hizo un llamado a construir confianza, reiterando que Perú requiere estabilidad, institucionalidad y una agenda clara que permita transformar sus vastos recursos en prosperidad.
















